| DI NO al Programa MI PC como ha sido planteado | |
Los abajo firmantes, miembros y organizaciones de
la comunidad de Software Libre, proveedores de hardware, software y
servicios informáticos del país, expresamos nuestra indignación por el
Programa MI PC [1] impulsado por el Ministro de Economía y Producción, el Señor Roberto Lavagna.
Bajo el pretexto de reducir la "brecha digital"
y fomentar la informatización en todos los sectores sociales de nuestro
país, el Estado está poniendo recursos financieros y publicitarios al
servicio de Microsoft e Intel, distorsionando el mercado a su favor y
afianzando su monopolio aún más. Esto reduce drásticamente la
posibilidad de supervivencia de los competidores de estas
corporaciones, quienes hace ya tiempo ofrecen computadoras con mejores
prestaciones a precios similares, pero sin el apoyo mediático y
crediticio del gobierno. MI PC no le sirve a sus beneficiarios
Las computadoras ofrecidas en el marco del programa MI PC [2]
están, en el mismo momento de la compra, al borde de la obsolescencia,
y están configuradas de manera deficiente: su capacidad de
procesamiento y memoria es apenas suficiente para el sistema operativo
preinstalado, por lo que es previsible que los clientes deban
actualizar sus equipos casi inmediatamente. El software incluído en el
paquete es deficiente e inseguro, dejando muchas necesidades del
usuario insatisfechas. Carente de orientación por parte del Estado
acerca de soluciones libres para éstas, el usuario se verá en la
necesidad de adquirir licencias de software adicional, o de hacer
copias ilegales.
La elección de esta configuración es particularmente
inexplicable cuando existen hoy en el mercado máquinas con mejores
prestaciones al mismo precio, equipadas con el sistema operativo
GNU/Linux y una enorme colección de programas para ofrecer una solución
completa a las necesidades del usuario. La viabilidad comercial de esta
oferta, que está en el mercado desde hace unos años y mostraba
perspectivas de ampliarse aún más [3], está siendo amenazada porque la financiación arbitrariamente ofrecida por el
Estado la hace menos atractiva. MI PC no le sirve al país
La generosa "renuncia" de Microsoft al 30% del costo
de las licencias del software cuya compra financia el Estado es en
realidad una sangría financiera para Argentina. La rebaja del precio de
la licencia es un ejercicio en hipocresía por parte del gigante de
software: para ellos, las licencias son gratis, y el supuesto "lucro
cesante" que asumen es ficticio, ya que se trata de licencias que los
clientes jamás habrían comprado de no existir el programa MI PC (de
comprar una computadora, la hubieran adquirido con software libre).
Así, de cumplirse los objetivos numéricos del plan, la consecuencia
para Microsoft de bajar el precio de sus licencias es hacerse con aproximadamente U$D 100.000.000 [4] que de otra manera no
podrían obtener.
No sólo es dinero que los clientes podrían ahorrar: Argentina no puede
darse el lujo de seguir girando fondos al exterior a cambio de algo que
esencialmente no tiene valor. MI PC no le sirve al mercado
La financiación ofrecida por el Estado a la compra
de ciertas y determinadas computadoras específicas en ciertos puntos de
venta es una innecesaria distorsión de un mercado que ya está
ofreciendo los bienes y servicios necesarios de manera satisfactoria.
Esta financiación sería un bienvenido movilizador del mercado si
estuviera disponible para la compra de cualquier computadora con
ciertos requisitos técnicos mínimos y un precio máximo. Pero
de esta manera, es un duro golpe para los emprendedores argentinos que
ya habían encontrado una manera innovadora de ofrecer un producto mejor
y más completo, compitiendo exitosamente contra corporaciones
multinacionales, en cuyo auxilio acude ahora el Estado.
Cabe destacar que en este caso, el Estado está fomentado y financiando un programa que viola sus propias leyes:
los bancos están supeditando su oferta de financiación a la compra de
ciertos productos de ciertas empresas, conducta claramente violatoria
de la ley 25156 de defensa de la competencia [5], la que expresamente en su artículo 2º, inciso i prohibe "Subordinar
la venta de un bien a la adquisición de otro o a la utilización de un
servicio, o subordinar la prestación de un servicio a la utilización de
otro o a la adquisición de un bien;". MI PC no le sirve a la sociedad
La financiación estatal atada a la venta de
licencias privativas de software envía a la sociedad el peligroso
mensaje de que es razonable aceptar condiciones de licenciamiento
abusivas y reñidas con la ética. De esta manera, y mediante el ejemplo,
el Estado está fomentando la sumisión de los ciudadanos a los designios
de las grandes corporaciones. Esta actitud no es nueva por parte de un
gobierno que dejó en manos de Microsoft la educación en
tecnología informática de sus jóvenes a través del programa "Alianza
por la Educación" [6], y ofrece la programación de los medios estatales en formatos que sólo son accesibles
a los clientes de esa corporación [7].
Esto entra en contraste con la actitud ya tomada por países como Perú [8], Brasil [9] y Venezuela [10],
los que apoyan iniciativas similares en software libre, para reforzar
en la sociedad la conciencia de que la libertad y la independencia son
valores no negociables.
Firmado:
Asociación de Nuevas Tecnologías
Grupo de Usuarios de Software Libre de Córdoba
Grupo de Usuarios de GNU/Linux de Rosario
Hipatia
Solar
Fundación Via Libre
Referencias:
[1]http://www.programamipc.gov.ar/ - http://www.programamipc.com.ar/
[2]http://www.programamipc.com/modelos.asp
[3]http://www.infobaeprofesional.com/interior/index.php?p=nota&idx=10200
[4]http://www.marceloelias.com/opinion178.html
[5]http://infoleg.mecon.gov.ar/txtnorma/texactley25156.htm
[6]http://proposicion.org.ar/doc/referencias/ar/mecyt/122-04/
[7]http://proposicion.org.ar/doc/referencias/ar/snmp/
[8]http://www.produce.gob.pe/produce/noticias/index.php?accion=showDetail&id=645
[9] http://www.softwarelivre.org/news/3816
[10] http://www.mct.gov.ve/uploads/biblio/Decreto%203.390%20Software%20%20Libre.pdf
Firma el petitorio si estas de acuerdo
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